¡Otro capítulo de Uta no☆Prince-sama♪ Maji Love Legend Star, otra crítica despedazadora de las nuestras! La semana pasada, por enésima vez, tuvimos duo ST☆RISH-HEAVENS: Hirijikawa Masato y Sumeragi Kira nos regalaron los oídos con una canción llena de voces increíbles, pianos, kimonos y proyecciones astrales a lo fantasma. Mientras tanto, durante el resto del episodio nos enseñaron que Masato ama a la música más que a su padre, lo cual no es algo tan malo cuando tienes un padre que decide tu vida por ti y te deshereda cuando te quieres meter al mundo de la música. Tras esta aventura llena de traumas familiares y problemas de gente rica, llega por fin el último de los duetos: Ittoki Otoya —nuestro querido genki y rayo de sol de los ST☆RISH— y Otori Eiichi —líder de los HEAVENS y megane egoísta que solo piensa en ganar y ser el mejor— van a cantar codo con codo. Y nosotras nos preguntamos: ¿cómo van a combinar estos dos cuyas personalidades no pegan ni con cola? ¡Leed, leed y ya veréis!
Episode 9: Next Door
*beware of
spoilers*
Pero sí, toca capítulo de Otoya y Eiichi. Empieza el “Duet Project”
para el más alegre y buena persona de los Starish, así que va ilusionado a
encontrarse con Haruka y Eiichi después de despedirse de sus amigos y decirles
que se va a esforzar un montón. Es un ángel. Y espero que apreciéis lo
angelical que es el pelirrojo porque a las fans de Otoya nos la han dado con
queso. Al encontrarse con Eiichi parece que todo vaya bien, si entendéis “todo
va bien” con “no se están peleando pero Eiichi se está comportando como un creeper”.
Empieza a decirle que están predestinados a cantar juntos y que cantarán una
canción que hará que las almas de quienes la escuchen de estremezcan y… mil
mierdas más en plan “que puta pasada cantar juntos”, pero siempre con música de
peli de terror de fondo, para que los espectadores sospecháramos de que Eiichi
iba a dar problemas.
Termina la reunión y Otori vuelve a su base secreta del mal
donde están sus compañeros los Idols Malvados™ (plus Eiji) y aparece el Rey de
las Tinieblas RAGING OTORI a decirle a su hijo el mayor que más le vale cantar
una canción que sea increíble. Luego suelta cosas sobre que solamente deben
vivir para conseguir el éxito y que deben ser los mejores y cosas que dieron a
entender que “el fracaso no es una opción, si llegas a casa con una nota menor
a un sobresaliente te echo a patadas”.
Inicio esto con screenshots de Otoya feliz porque necesito que algo me anime. |
Vuelven a reunirse Otoya-Haruka-Eiichi y algo estalla: la
letra que ha escrito Otoya no es del gusto del señor Otori. Le dice que esa
letra no muestra quién es en realidad y que debe profundizar más en sí mismo
para descubrir quién es y escribir una canción que les represente. Vamos, que
se las da de psicólogo. Lastimosamente, Otoya le hace caso y se pone a trabajar
en la letra, mientras se le ve bastante… tocado. Tocado en plan “no deja de
trabajar y tiene la mirada perdida y ojos de loco”, supongo que porque cuando
Eiichi te toca hace que se te vaya la cabeza.
Tras eso vuelven a quedar, esta vez Eiichi y Otoya a solas y…
yo que sé. O sea, Otoya le trae la letra de la canción pero a Eiichi no le
parece suficiente. Dice que tiene que profundizar más en sí mismo, deshacerse
de su máscara de mentiras y soltar a su verdadero yo. A Otoya tanta palabrería
a lo Shadow del Persona 4 y tanto contacto visual de Eiichi le causan unos
flashbacks de la parra, de cuando perdió a su madre y se quedó huerfanito y un
campo de girasoles. Luego el pelirrojo vuelve a casa y se pone a trabajar sin
parar, preocupando a Tokiya. Otoya le cuenta a Ichinose que necesita hacer una
letra que sea “true to himself” y Tokiya le dice “qué dices chalao, si tú
sueles escribir exactamente como te sientes y no pensar tanto en todo”. Eso
mete a Otoya en una especie de estado de shock y se va a caminar solo al lago.
Porque a partir de este momento Otoya ya no es Otoya: se ha convertido en
Trauma-man, un personaje que solo hace que nadar en angst y huir de sus amigos.
Caminando se encuentra con Reiji y yo, al igual que hace dos
semanas al ver a Ai, me pongo a llorar. Porque le quiero, porque quiero a los
Quartet Night y porque solo quiero que vuelvan a aparecer para dejar de
aguantar a los Heavens. Total, Reiji se sienta con ooc!Otoya y, como lo ve
cabizbajo le pregunta si no se lo está pasando bien. Otoya pone cara de shock.
Reiji sigue hablando con el cascarón que solía ser mi querido Otoya y le dice
que parece deprimido por algo y que eso no es normal en él. Otoya pone cara de
haber salido de un juego de horror y le dice “¡¿Qué pasa, que no soy yo mismo a
no ser que sonría?!”. Reiji se queda flipando porque el nuevo y (des)mejorado
Otoya es un borde de narices, pero el pelirrojo se levanta y tras mostrarse muy
afectado por todo se va.
No he's not. |
Lo-que-solía-ser-Otoya va caminando por la calle cuando se
encuentra a Eiichi en una limusina y éste lo hace subir y le dice, agarraos, que
se lo lleva al campamento musical de Raging o algo por el estilo a escribir la
canción y a hacer que Otoya se “autodescubra”. Vamos, que se lo lleva a solas a
la casa del lago. Os juro que durante todo el capítulo Eiichi toca mucho a
Otoyan y no deja de buscarlo, a mí me parece que Eiichi buscaba algo más que un
dueto musical con Otoya…
Vamos, que Ottoki se va con el megane mientras Reiji, que se
ha reunido con los Starish, les cuenta que está preocupado por Otoya. Porque
parece diferente, más deprimido, y que deberían hablar con él. Pero para cuando
se deciden reciben la noticia de que el pelirrojo se ha largado de campamentos
con Manolito Gafotas.
En la Cabaña del Miedo, Otoya se pone a escribir la letra, o
a intentarlo, mientras Eiichi es espeluznante y se dedica a mirar lo que hace
Otoya y tocarlo en el hombro de vez en cuando. El pelirrojo termina la letra
pero, COMO NO, Eiichi no está satisfecho y le dice que debe hurgar más en su
alma y que deben acceder a lo más profundo del corazón de Otoya. Cuando
creíamos que Eiichi no iba a dar más cague va y se corta la luz por la enorme
tormenta que hay fuera, ya sabéis, por eso de la conveniencia del guión. Al
estar a oscuras Otori empieza a decir que la oscuridad es perfecta para mirarse
el corazón a uno mismo y más chorradas varias, pero cuando Otoya empieza a ver
que Eiichi está loco de atar, pasa esto.
El kabedon del buen rollo. |
Otoya, como es normal, se jiña vivo pero en ese momento Eiichi decide que va a jugar todas sus cartas y que es hora de que nosotros, los espectadores, veamos lo horrible que puede llegar a ser. Le dice a Otoyan que él le entiende mejor que nadie porque solo él puede entender su soledad y tristeza. Luego le lanza en la cara unos papeles donde están los datos de una investigación sobre Otoya —vamos, que lo ha investigado con un detective privado, algo super sano mentalmente hablando— y le muestra un cuadro de unos girasoles. Algo que le da flashbacks y traumas a Otoya. Luego Eiichi coge el cuadro y lo lanza al fuego porque alguien pensó que lanzar unos papeles con los datos de una investigación sobre Ottoki no era lo bastante terrible.
PERO, AL PARECER, LA VERBORREA DE EIICHI SURGE EFECTO porque a Otoya empiezan a venirle más flashbacks dolorosos sobre la muerte de su madre. Eiichi le come la oreja diciéndole que su sonrisa y su personalidad alegre son todo una fachada y que sus amigos solo lo quieren porque se piensan que es una persona feliz. Lo-que-solía-ser-Otoya decide creer antes al loco de la pradera que creer en sus amigos, porque empieza a imaginarse que los Starish le aplauden pero que cuando deja de sonreír le llaman falso y pasan de él. Después de eso entramos en una ida de olla alucinante en la que Haruka desaparece porque ya no confía en Otoya, luego éste se queda solo y dolido flotando en la oscuridad, luego aparece un campo de girasoles con su madre pero luego todo entra en combustión y mil metáforas de “todo lo que quieres se desvanece, ven conmigo a la oscuridad Riku”. Kingdom Hearts meets Utapri, donde dark!Ansem lo interpreta Otori Eiichi.
El gafotas le hace un brainwashing guapo guapo al pelirrojo, que ahora no tiene alma y es todo oscuridad. O algo así. Cantan el dueto y todo termina, dejando a Otoyan en la más mísera mierda y a Eiichi contento de haberse conseguido un novio muerto por dentro.
El anime de Uta no Prince-sama fue un error. Hoy me lo han demostrado. ¿Y sabéis qué? Lo gracioso es que lo que más me jode no es que terminen el episodio con cliffhanger o que le hayan hecho pupita a Otoyan para hacernos pupita a las fans y hacer que nos preocupemos y lloremos por Otoya. No. Lo que más me jode es tener que tragarme este “out of character" tan descomunal. Porque si algo sé de Otoya es que confía en sus amigos por encima de todo. Puedo entender que una persona alegre tenga momentos bajos y que pueda deprimirse o quebrarse ante la presión. Pero él es un chico fuerte, cabezota y, quizá, el que más confía en los otros Starish. ¿Y tengo que creerme que ahora se piensa que sus amigos van a dejarle de lado solo porque ha venido un payaso a comerle el coco? ¿Tengo que tragarme que de repente se anula el bonding que tiene Otoya con Tokiya y los demás Starish porque una panda de guionistas querían ver al pelirrojo en plan emo? Anda y comedme el higo.
WAKE ME UP INSIDE |
Y la semana que viene a tragarnos un episodio donde los Starish unirán sus fuerzas para salvar a Otoya de las garras de Eiichi y devolverle la fe en la amistad, el compañerismo y la música. En serio, si quisiera ver un argumento donde un chaval se vuelve Darks™ porque viene un villano a influenciarlo y sus amigos tienen que salvarle me jugaba al Kingdom Hearts.
Maya: Me pregunto si en la sede de los guionistas de Utapri Legend Star hay una especie de batalla por ver quién escribe el capítulo más tonto y que más pasa no sólo de los juegos sino del canon del anime y a quien gane le regalan un jamón de Bellota. Pues felicidades, guionista de Utapri Legend Star 9: Next Door, que te lo llevas tú. Y una patada en la cara de mi parte.
Empezamos confirmando cosas que ya sabemos: Haruka (sólo yo me acuerdo de ella, ¿verdad? Menos mal que es la prota) siendo compositora florero, Otoya siendo el angelito más puro y más bueno que jamás haya existido y Eiichi siendo un pervertido, acosador, manipulador y un salido como la copa de un pino. Sólo quiero que arda en las llamas del infierno. Pero Otoya, por motivos que desconocemos y que yo he decidido achacar a que en el anime lo interpreta un impostor (llamémosle Itoya Ottoki), se fía de él. Aunque en la segunda temporada no lo quisiera ver ni en pintura.
Aquí la cosa se empieza a poner chunga. Eiichi se dedica a poner la canción de Haruka por las nubes y Otoya empieza a sentir presión y más presión y se encierra en sí mismo, pasando de todos los Starish incluido Tokiya. Obviamente, Tokiya se huele que esto no es normal, pero Otoya le da largas cada vez que saca el tema.
Otoya, que en este capítulo le ha cogido el gusto a la antigua tradición de Tokiya de andar por el bosque siendo emo, se cruza con Reiji, que por casualidad pasaba por allí (que no tenía nada mejor que hacer pero sinceramente cada vez que sale un QN en esta temporada es un regalo del Cielo) y, nada, hablan un rato. Si el caso es hablar y no mover el culo del asiento aunque un psicópata esté conspirando con su padre para secuestrar a tu mejor amigo/kohai y lavarle el cerebro. Pero admito que eso de buenas a primeras no se te ocurre. Es más probable que se vaya a darle de comer a los patos.
Mira, os voy a resumir mi estado actual con Utapri en una sola imagen.
Con tacones afilados si es posible. |
The hiiills are aliiive with the sooound of muuusiiiccc~ |
Otoya, que en este capítulo le ha cogido el gusto a la antigua tradición de Tokiya de andar por el bosque siendo emo, se cruza con Reiji, que por casualidad pasaba por allí (que no tenía nada mejor que hacer pero sinceramente cada vez que sale un QN en esta temporada es un regalo del Cielo) y, nada, hablan un rato. Si el caso es hablar y no mover el culo del asiento aunque un psicópata esté conspirando con su padre para secuestrar a tu mejor amigo/kohai y lavarle el cerebro. Pero admito que eso de buenas a primeras no se te ocurre. Es más probable que se vaya a darle de comer a los patos.
Tranquilos que Eiichi aún no tiene suficiente, e invita a Otoya a un campamento en su casa de veraneo para ayudarle con la letra. Irte a casa de un tío que apenas no conoces sin saber cuando volverás. Bien. Suena... suena seguro. Sobre todo cuando Eiichi (que a estas alturas es un malo de película de sábado por la tarde) revela que se ha mirado todo el expediente de Otoya y sabe que sus padres están muertos, que tiene traumas con su madre con peinado de madre anime y sobre todo con los girasoles aunque antes los mirara y no le pasase nada. Y hay una secuencia... Muy rara, muy chunga, muy Yobanashi Deceive todo. Eiichi empieza a sobar a Otoya de forma muy asquerosa y arden girasoles. Miedo me da lo que quería decir esa metáfora, porque después sólo nos queda la canción y confirmar que Eiichi le ha absorbido el alma a Otoya.
Hoy en Utapri: acoso y violación. |
Es eso. Ya no tengo ganas ni de quejarme. Incluso habiendo destrozado ya a Tokiya y Ranmaru y teniendo las expectativas lo más bajas que puedo este anime me sigue poniendo enferma. Este capítulo ha sido horrible y fuera de lugar, un ejemplo obvio de meter drama por drama sin sentido ninguno. No sé cómo van a resolver este entuerto pero no sé si tengo motivación para continuar. No quiero tener un mal recuerdo de este fandom porque le tengo muchísimo cariño, pero me estoy empezando a arrepentir de seguir esta temporada. Broccoli, ahí te pudras.
Bueno, miento, tendré que seguir aunque sea por el blog. Pero si no, me encerraría en mi cuarto a hacerme la ruta de Ranmaru por cuarta o quinta vez y olvidarme de que alguna vez existió Legend Star.
Bueno, miento, tendré que seguir aunque sea por el blog. Pero si no, me encerraría en mi cuarto a hacerme la ruta de Ranmaru por cuarta o quinta vez y olvidarme de que alguna vez existió Legend Star.
RESUMEN GENERAL
Venga, allá vamos con el resumen.
¡UTAPRI, “NEXT DOOR” BINGO!
Sin comentarios. |
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